¿Qué es un sérum y en qué se diferencia de una crema?
La diferencia no está en el activo sino en la base. Una crema es una emulsión con proporción alta de aceites y emulsionantes; un sérum suele tener base acuosa o de gel, poca o ninguna fase grasa y mayor proporción de activo. De ahí su textura fluida y su absorción rápida.
| Sérum | Crema | |
|---|---|---|
| Textura | Fluida, se absorbe rápido | Densa, deja película |
| Función principal | Aportar activos | Hidratar y sellar |
| Lugar en la rutina | Después de limpiar | Después del sérum |
| ¿Sustituye al otro? | No | Sí, si la fórmula ya lleva el activo |
Ese último punto es el que más dinero ahorra. Si tu crema ya lleva niacinamida en buena posición, un sérum de niacinamida encima aporta poco.
Tipos de sérum según su activo
- Hidratantes: ácido hialurónico, glicerina, pantenol. Los más universales y los más fáciles de tolerar.
- Antioxidantes: vitamina C, vitamina E, ferúlico. Rutina de la mañana.
- De tono y textura: niacinamida, ácido tranexámico, alfa-arbutina.
- Con retinoides: retinol o derivados. Rutina de noche, introducción gradual.
- Con péptidos: firmeza aparente y líneas de expresión, con acción lenta.
Cómo aplicarlo correctamente
- Sobre el rostro limpio. Con la piel ligeramente húmeda si es un sérum de ácido hialurónico.
- Tres o cuatro gotas bastan para todo el rostro. Más producto no significa más efecto.
- Extiende con la yema de los dedos, sin frotar.
- Espera un minuto y aplica la crema hidratante encima.
- De día, cierra con protección solar.
¿Cuándo vale la pena añadir un sérum?
Cuando ya tienes cubierto lo básico: limpieza suave, hidratación adecuada y protección solar diaria. Sin esos tres, un sérum es un gasto que no rinde.
También vale la pena cuando tienes un objetivo concreto —tono desigual, líneas finas, luminosidad— y quieres un producto enfocado en él sin cambiar tu crema, que ya te funciona.